domingo, 17 de febrero de 2008

Javierito Loco

Por el Abuelo.

Javierito estaba re loco, cuando no andaba por el pueblo correteando y apedreando a personas que él creía comunistas, se la pasaba en la iglesia rezando a la Virgen de Guadalupe. 

En la iglesia Javierito incomodaba mucho a los feligreses, pues a veces a mitad de misa, solía ladear un poco el cuerpo y dejaba escapar sonoras flatulencias, lo que hacía reír mucho a los niños, y que las señoras se taparan media cara con su chal, los señores, que ya tenían el sombrero en las manos, lo tomaban a forma de abanico y dirigían el aire hacia su rostro.

Cierto día, el sacristán de la iglesia abrió uno de los confesionarios y ahí estaba Javierito Loco en cuclillas con los pantalones hasta el suelo, haciendo su necesidad pues, el sacristán le dijo: "Javierito, voy a tener que dar parte a las autoridades", Javierito le respondió: "Pues como quieras, si quieres dar parte a las autoridades o si quieres quédatela toda, yo aquí la iba a dejar."     

Javierito también entraba a "jugar" con los toros de la familia Hernández, siempre el hijo menor de esa familia tenía que sacar a rastras del corral a Javierito, un día nadie se enteró de que Javierito entró al corral de los toros ni de que uno de los toros mas pesados del corral embistió a Javierito, hasta el otro día, la familia Hernández se puso contenta al ver que Javierito aun respiraba, al instante los dos hijos mayores de los Hernández pusieron a Javierito en la carreta y lo llevaron al hospital.

En el hospital Javierito duró dos días inconsciente, cuando despertó, le sonrió al médico, y le dijo: "En donde estoy", el médico le respondió: "En el hospital Javierito te corn..", cuando Javierito escuchó la palabra hospital, salió corriendo, se quito la bata que traía el corrió desnudo por todo el hospital, hasta la salida, pues cuando cruzó la calle, una camionetita de redilas que iba para el mercado atropelló al pobre de Javierito Loco, quien inconsciente volvió a ser trasladado a la cama que acababa de dejar en el hospital.

jueves, 14 de febrero de 2008

La extraña historia de Toñita la que iba a levantar una cruz.

Por El Abuelo.

Toñita, la vieja que vendía dulces a fuera de su casa y a veces quesadillas, también grababa cantos católicos en cassettes, y se dedicaba por las tardes a rezar el rosario, un día la encontré cuando regresaba del trabajo, y me dijo que iba a levantar una cruz, le pregunté "¿qué es eso?", ella con un aire de entre enojo y presunción, me explicó algo de que se deben rezar rosarios por nueve días y que posteriormente a ese período de rezos llamado novenario se debe levantar la cruz que ha sido puesta en la cabecera del ataud del difunto, y que en esa ceremonia además de muchas cosas que ya no recuerdo se reza otro rosario, Toñita iba a platicarme mas cosas de la ceremonia, cuando volteo a ver su reloj y me dijo: "ah chis! ya se me hizo tarde, hasta luego, buenas tardes", yo seguí el camino a casa, cuando a mis espaldas se esuchó un fuerte amarrón de llantas, pensé: "ya chocaron".

Al otro día Cata, la vecina me preguntó: "¿Ya supo?", a lo que tuve que responder que no, ella casi sin esperar mi respuesta había comenzado a decir: "ay! pues fíjese que ayer atropellaron a Toñita, cuando iba a cruzar la lateral del periférico, yo iba pasando cuando la ví tendida, y me quedé con ella hasta que llegó la cruz roja a levantarla".

Cata siguió hablando, pero yo pensé: "Toñita iba a levantar una cruz, y al final a ella la levantó la cruz".

domingo, 10 de febrero de 2008

幸运: Buena Fortuna

Ha pasado mucho tiempo, ¿verdad? Ya tenía ganas de regresar aquí y escribir algo y responder por ahí a algunos mensajes.

En todo el tiempo que dejé este espacio en blanco se me ocurrienron muchas cosas para cuando volviera, pero la verdad la mayoría de ellas caducaron entes de verse siquiera como esbozos. Así que comenzaré por algo más vigente, seguro que ya habrá ocasión para ver en este blog algunas de las ideas que tenía.

Y lo más reciente es el año nuevo, aunque no el año nuevo del calendario gregoriano, sino el año nuevo lunar.

Regularmente en la noche vieja occidental hago una especie de "ritual": la primera canción que escuche en el radio será la que me acompañe todo ese año. Ya les hablaré en alguna otra ocasión de las canciones que el destino ha querido que sean mi himno anual.

El año pasado decidí que mudaría de fecha mi ritual de año nuevo y que no volvería a dejar que la suerte escogiera mi canción.

Y quién es la autora de mi canción para el año 4705 es nada menos que PJ Harvey, con quién comparto la raíz latina de nuesto primer nombre. La envidio por poder caminar por la ciudad con tanta seguridad. Yo sólo puedo lograr ese efecto cuando imito su vestuario en este video, botas y falda o vestido. Y al igual que ella en el disco donde se incluye esta canción (Stories fron the City, Stories from te Sea), en el año de la Rata quiero demostrar que puedo ser mucho más de lo que se ve, que no tengo miedo a cambiar.

La buena fortuna me llevó este sábado al barrio Chino a celebrar el año nuevo con mis amigos, a imitar la danza del dragón con una bufanda y besar a los tigres (fue sólo un beso amistoso, no vayan a pensar que soy como la zoofílica Perdita Durango, además me faltan varias tallas para eso). Un rectángulo de papel frente a mi dice que "El aprendizaje es un tesoro que nos acompaña a todas partes". Muy bien, entonces mi buena fortuna y yo nos vamos, como dos fugitivos, como Bonnie y Clyde, con el equipaje de lo que sé y lo que ignoro.





Por cierto, este año iré a Coachella. Si alguien más quiere ir, por favor avíseme. En livetours.com están haciendo paquetes muy buenos que salen como en $7,000 varos. A lo mejor si nos juntamos varios nos hacen un descuento. Si les interesa déjenme un mensaje aquí con su mail y nos ponemos de acuerdo.

Chau!