viernes, 8 de agosto de 2008

Antonio no cree en la suerte.

Por el Diablitoenlaiglesia

Antonio no cree en la suerte,  se enoja cuando alguien le desea suerte,  o cuando alguien se queja de ella, Antonio siempre dice "la suerte no existe", pero el rostro de Antonio no refleja solo enojo o desinterés por la suerte, también refleja miedo cuando a la suerte se refiere.

Porque Antonio en realidad tiene miedo, de esa fuerza que escapa a su conocimiento,  que va más allá de lo que él puede llegar a saber, de todo el conjunto de situaciones que pueden llegar a beneficiarlo o afectarlo.

El otro día platicando con él, Pedro le decía: "claro que existe la suerte. ¿Tú opinas que alguien que se sacó la lotería fue porque conoció antes el número ganador?", Antonio le respondió que un grupo de matemáticos de  una universidad habían hecho un experimento para averiguar el número ganador de la lotería,  y que lo habían logrado.

Antonio tiene miedo de que en realidad exista la suerte, de que no sea coincidencia que a pesar de que el se encuentra profesionalmente muy bien preparado, muchos de sus compañeros tienen mejores trabajos que él, aun cuando sus compañeros tiene menores conocimientos y menor capacidad profesional, tiene miedo que no sea coincidencia que todos los días deba salir una hora antes de su casa debido a que siempre, vaya manejando o en transporte público haya un accidente que retrase su llegada, tiene miedo que no sea coincidencia que siempre que exista un evento que lo ilusiona ese no se lleve acabo, tiene miedo de que exista en realidad una fuerza que acomode las circunstancias de modo que lo desfavorezcan.

Si él creyera en la suerte se habría colgado patas de conejo y hecho rituales mágicos, en lugar de salir temprano de su casa, habría esperado a que la suerte lo llevara a un mejor lugar, no se habría superado tanto como psicólogo, no habría cambiado sus hábitos para tener una mejor salud.

Sin embargo, ese día que Antonio iba al médico, ¿ómo iba a saber él del adolescente adinerado que después de una fiesta decidió conducir su auto deportivo a toda velocidad y que se iba a estrellar contra un trailer que transportaba material para construcción, que el auto iba a salir disparado en dirección de Antonio, quien habría sido salvado por un árbol gigantesco que fue derribado un día antes,  ¿Cómo iba a saber Antonio todo eso? 

Los restos de Antonio fueron retirados del lugar después de que los paramédicos salvaron al Adolescente quien había quedado entre las varillas que salieron disparadas del trailer, una varilla atravesó el auto de lado a lado pasando por encima de la cabeza del adolescente, quien al cabecear bajó la cabeza permitiendo el libre paso de la varilla.


martes, 5 de agosto de 2008

Luchemos por la nación no dejemos que se venda PEMEX, Luchemos por la Nación, se necesita una reforma para aprovechar el tesoro enterrado.

En las guerras siempre hace falta carne de cañón, una clase social usa como carne de cañón a los desprevenidos e incautos, si por un milagro político,  el Partido de la Revolución Democrática, hubiese logrado poner a su candidato a la presidencia Andrés López Obrador en el puesto de presidente de la república hoy los papeles serían totalmente opuestos, y quien estaría tratando de privatizar a la empresa paraestatal mexicana: Petróleos Mexicanos, sería el Presidente Andrés López, en realidad, la pugna hoy es (pienso) debido a que los miembros del Partido de la Revolución Democrática,  piensan que algún día podrán llegar a poner a uno de sus miembros en el puesto de presidente de la República Mexicana y para ese entonces puede ser que ya no les quede nada que vender, esa parece ser la preocupación de que no se vendan (aun) los bienes de la nación.