Al momento de escribir esto, 28 de abril de 2020, estoy devastado, hoy ha muerto Oz Pérez, mi gran amigo. ¿Cómo será ahora mi vida sin ese amigo que me ayudó a salir de la depresión y que cuidaba de mí y de mi familia? Lo que me queda es seguir en esta vida, aplicando las enseñanzas de este maravilloso ser. A estar feliz la mayoría del tiempo, entregar todo en lo que estás haciendo, a brincar y correr a la menor provocación de juego, a estar al lado de mis seres queridos, saber que cada momento en que nos reencontramos con nuestros seres queridos es maravilloso!
Voy a extrañar mucho sus ojos, su ánimo, su compañía. La compañía no era incondicional , la condición era estar felices o hacer lo necesario para estar felices, el motivo para estar felices era que estábamos juntos, no importa que yo tuviera mucha prisa para salir al trabajo, o que hubiera quedado abrumado por un mal día, si nos veíamos, teníamos que estar felices. Quisiera haberlo comprendido antes.
Quisiera que estuviera aquí para poder abrazarlo una última vez, para poder ver sus ojos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario