lunes, 26 de enero de 2009

DEMON


Por El Diablito en la Iglesia

Las líneas que escribo son para presentarles a algunos a Demon, un perro genial, que llegó a mi casa en febrero de 1995 con tan sólo 2 meses de nacido, nació en un rancho llamado San Javier en el municipio de San Juan del Río Querétaro, llegó porque yo bombardeado por las películas de Disney quería tener un perro Pastor Alemán, el día que llegó me lo trajo mi abuelita y mis tíos y aprovechamos para tener un día de campo, así que cuando nos comenzamos a despedir Demon decidió regresar con los que había llegado, así que tuve que cargarlo y llevármelo al carro de nosotros, cuando arrancó el carro Demon aulló en señal de tristeza, le puse un collar que le había comprado como 2 años antes, y cuando llegó a la casa se le designó como su nuevo cuarto una caja que había servido antes a un proyecto "científico" que entregué en la secundaria, mi mamá le regaló un bombón y al instante lo metió en su nuevo cuarto, así pasaron algunos meses sin que Demon ladrara hasta que un día estaba jugando con una alfombra, doblándola y jalándola  hasta que la fuerza de la alfombra pudo más que Demon y lo mandó lejos, Demon sacudió la cabeza y le ladró dos veces! Mi emoción fue grande. Cuando tenía 4 meses seguía teniendo las orejas abajo a pesar de que por recomendaciones yo le puse unos cartoncitos para que tuvieran la apariencia de pastor alemán, los cartoncitos no sirvieron de nada, y me resigné a que tal vez Demon no parecería un pastor alemán, un día al despertar vi que Demon estaba abajo de las escaleras viéndome y tenía una oreja totalmente parada y otra medio parada, me dio mucho gusto así con el tiempo las dos orejas parecerían de pastor alemán, a veces íbamos al parque y a veces a pasear a la vía del tren donde ahora corre la ciclopista, pero eso dejo de pasar cuando Demon dejó de hacer amigos perros, y se peleaba con ellos, era un perro justiciero en una ocasión un perro Doberman estaba atacando a una perrita llamada Milie y Demon corrió en su defensa. Hay muchísimas anécdotas de Demon, como cuando un señor nos pidió a un grupo de amigos que empujáramos un carro y cuando nos dimos cuenta Demon también iba empujando el carro, o cuando me subí a un árbol y aún no sé como Demon se subió conmigo, o cuando nuestro otro perro Menfis trataba de oler las bolsas del mandado y Demon lo quitaba o cuando Menfis quería jugar "pesado" con mi hermano y Demon lo aplacaba, así pasaron catorce años, en esos catorce años asaltaron la mayoría de las casas contiguas a la mía, la mía no la asaltaron, desde hace como cuatro años vimos que Demon tenía mal una pata y lo llevamos al veterinario, quien dijo que tenía displacia y artritis, por ello llevó un tratamiento, a últimas fechas a veces se caía y ya no se podía levantar lo que le causaba un gran dolor, por ello decidimos llevarlo con el doctor para que aplicara las inyecciones que llevaran a Demon a la muerte y al final de su dolor.
Hay muchas cosas que no platico de Demon porque en realidad son increíbles, y sólo quienes fueron testigos de ellas saben que son verdad.
Hoy extrañamos mucho a Demon, extraño que me acompañe cuando estoy solo, que me consuele cuando estoy triste, que me moleste cuando como, extraño sentirme acompañado por él en la noche, era el miembro más noble de la familia, también era el más encajoso.
Lo recordaré hasta el día de mi muerte, cuando llegó jamás pensé que llegaría a ser un miembro de la familia, yo sólo quería una mascota.